En cada lugar del mundo se manifiestan las fiestas tradicionales, pero posiblemente esto nunca lo hemos asociado con la inteligencia emocional en la sociedad.

Y es que para poder comprenderlo contamos con diversas opciones como por ejemplo asistir a una charla inteligencia emocional si somos parte de la audiencia, pero si somos promotores de este tipo de eventos, entonces contratar conferencista inteligencia emocional y gestión emociones resultara lo ideal. 

Inicialmente hay que saber que la inteligencia social es definida como la capacidad que presentan las personas para comunicarse y relacionarse con otros similares de una manera empática y asertiva.

Dicha capacidad surge de conocerse a sí mismo y del empleo de una buena gestión de sus emociones, y es la razón por la que se dice que se encuentra muy ligada a la inteligencia emocional, aunque no se trate de la misma cosa.

En el caso de la inteligencia emocional, esta parte de la introspección y cubre aspectos tan relevantes como la conciencia emocional y la aplicación de emociones en el proceso cognitivo a fin de resolver los problemas; tiene mucho que ver con los procesos que lleva una persona por sí misma antes de entrar al momento de una interacción y ello puede ser aprendido en la vida diaria, o a través de una charla inteligencia emocional dictada por o mejores conferencistas españoles y del mundo. 

Cuando ya estamos inmersos en una interacción, es cuando la inteligencia emocional interviene encargándose de unir fuerzas con inteligencia social, cubriendo tareas como la expresión, el diálogo, la escucha, la conciliación y el aprendizaje consecuente de la comunicación con otros.

Habilidades que incluye el desarrollo de la inteligencia social

Haciendo referencia a la inteligencia social, esta contiene las habilidades que son necesarias al momento de comunicarnos de forma efectiva tomando como base la empatía, el autoconocimiento, la escucha y la lectura de emociones en otras personas. Entre estas podemos mencionar:

Capacidad verbal, no verbal y conversacional fluida: en referencia a la característica más básica que nos presenta la inteligencia social podemos mencionar la expresión verbal. El habla y el dominio del lenguaje no verbal son la plataforma principal cuando un mensaje es transmitido. Si se usan las palabras correctas, acompañada de un tono de voz dóneo y una intención certera, estos serán los primeros pasos para una comunicación efectiva.

Conocimiento sobre roles sociales y costumbres: mantenernos al tanto de las reglas sociales, costumbres e idiosincrasia de determinado grupo, esta es parte de las aptitudes que maneja la inteligencia social, lo que facilita la interacción con personas de distintas edades, orígenes geográficos, religiones e identidades culturales.

Capacidad de escucha: El ejercicio de la escucha efectiva resulta fundamental cuando se esta desarrollando la inteligencia emocional, debido a que ayuda a conectar con los interlocutores, prevenir conflictos y obtener aprendizajes a través del diálogo. Tales aspectos contribuyen con el crecimiento personal.

Entendimiento sobre cómo funciona la sensibilidad del otro:  Comprender lo que activa las emociones en las personas, bien sean negativas o positivas, es un ejercicio de la empatía, lo que facilita la comunicación con las demás personas, debido a que incluye en nuestro discurso las particularidades de los interlocutores.

Ejecución de rol y eficacia social: con esta habilidad es posible adaptarse a los distintos entornos sociales, tener presente una idea que sea bastante clara de lo que socialmente se espera de nosotros en determinado ambiente, bien sea familiar, laboral, amistoso, de soporte o algún otro tipo de ayuda, reduce el estrés y asegura que las interacciones sean más constructivas.

Construcción y mantenimiento de una imagen externa: se trata de la habilidad de presentarnos ante otros conectando con las demás personas sin distanciarnos  de lo que define la nuestra. El objetivo radica en manejarse de una manera sincera hacia la persona que somos pero siempre abierta a adoptar conductas que muestren empatía, consenso y comprensión de las particularidades de los demás.

La inteligencia social debe considerarse en la experiencia educativa

Y no solo en las escuelas, sino a todos los niveles ya que la educación emocional forma personas sanas y de esta manera serán capaces de manejar de forma eficiente sus emociones, la inteligencia social emplea las habilidades que son otorgadas por la emocional conjugandolas con las propias y de esta manera generar una actitud de liderazgo y realización de tareas cognitivas especializadas, únicas y altamente valuadas.